Adan se paseaba tranquilamente por el paraiso y grita….

Adán se paseaba tranquilamente por el paraíso y grita:

¡Dios! ¡quiero que me des una compañera!
Un ser amable que me comprenda… que este pendiente de mis deseos y con el que pueda compartir mis aficiones y mis emociones,…. una compañera hermosa y dulce… cariñosa y con sentido del humor con la que pueda reir y disfrutar de este paraiso…

y Dios lo piensa y después de un rato le contesta:

¡Claro! pero te va a costar un ojo, un brazo, un pulmón y una pierna,

A lo que adán contesta:

…..¿y qué me das por una costilla?

Autor: admin

Deja una respuesta