La estatua en casa de los Fernandez

Una mujer está en la cama con su
amante cuando oye al marido llegar
y dice al amante:
– Vamos, de prisa, quédate parado
alli en la esquina.
Rápidamente, ella cubre el cuerpo
del amante con aceite y lo salpica
con talco por encima y le dice:
– No te muevas hasta que yo te diga,
finge que eres una estatua, yo vi una
igualita en casa de los Fernandez. En
eso, el marido entra y pregunta:
– ¿Que es ésto? Ella, fingiendo
naturalidad contesta: – ¿Eso? ah, es
sólo una estatua. Los Fernandez
colocaron una en el cuarto de ellos y
me gustó tanto que compre una
igual. Y no se habló más de la
estatua. A las dos de la madrugada,
la mujer está durmiendo y el marido
todavía está viendo TV. De repente,
el marido se levanta, camina hasta la
cocina, prepara un sandwich, agarra
una lata de cerveza y va para el
cuarto. Alli, se dirige a la estatua y le
dice:
– Toma cabrón, come y bebe algo, yo
me quede dos días parado como
idiota en el cuarto de los Fernandez
y ni un vaso de agua me ofrecieron
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