Hablando el otro día con Pepe, me contó:

Hablando el otro día con Pepe, me contó:
LLegué un día a mi casa y me encontré a mi mujer, Martína en la cama con un negro y le grité ¡Oye negro! ¿Qué estas haciendo? ¡Fuera de mi casa ahora mismo!
Mira, cuando el negro se levantó, medía más de dos metros, tenía un badajo ¡como la manga de un abrigo!, me cogió del cuello, agarró una tiza, marcó una raya en el suelo y medijo:
¡Como pises esa raya te mato! y siguió cepillándose Martina.
¿Y tú no hiciste nada?, le preguntó Manolo ¿Te quedaste de brazos cruzados mientras se follaba a tu mujer?
¡No, por Dios! le respondió Pepe ¿Por quién me tomas? Cuando el negro no miraba, yo……..
¡¡ CON DOS COJONES, PISABA LA RAYA !!
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