Habia una vez un hombre tan, pero tan flaco, que un dia metió los dedos en el enchufe, y la electricidad erró la patada.

…Había una vez un hombre tan, pero tan flaco, que un día metió los dedos en el enchufe, y la electricidad erró la patada.
…Había una vez un hombre tan, pero tan flaco, que un día metió los dedos en el enchufe, y la electricidad erró la patada.
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