…Era una señora tan chiquita, pero tan chiquita, que para pararse en el piso tenía que subirse en un banco.
…Era un hombre con la cabeza tan pequeña, que no le cabía la menor duda.
…Había un pueblo tan pobre, pero tan pobre, pero tan pobre, pero tan pobre, que el arcoiris se veía a blanco y negro.
…Era un tipo tan vago, tan vago, tan vago, que llamó a los bomberos para que le apagaran la luz.
…Era una señora tan vieja, pero tan vieja, que conoció a la sierra madre cuando era señorita.
…Este era un hombre tan viejo, tan viejo, tan viejo, que cuando se murió el pobre hombre, el mar muerto estaba enfermo.
…Era un hombre tan pero tan feo, que asustaba hasta los ciegos.
…Una señora andaba buscando un perfume llamado Paloma Azul y llegó a una perfumeria y dijo:¿Tiene Paloma Azul?Y el perfumero le dijo:¡Ni que fuera pitufo!
…Iba un tipo en su nuevo Ferrari por la autopista estatal corriendo a 150 kilómetros por hora. De repente lo pasa un Volkswagen escarabajo de los más viejos. El tipo sorprendido, quedó atónito. De pronto se fija que el Volkswagen estaba accidentado más adelante y el tipo del Ferrari dice:Claro, …
…Era una mujer tan horrible que el otro día vio a una rata aplastada y le dijo al hijo:Recemos, el abuelo Carlos se ha muerto.
…Era un gordo, tan gordo, pero tan gordo, que decía: «Continuará…»
…Era una señora tan fea, pero tan fea, que cuando fue a un concurso de feos le dijeron:«Lo sentimos, no aceptamos profesionales»
…Era una vez un señor tan rico, pero tan rico, que se lo comieron.
…Era una señora tan gorda, pero tan gorda, que cuando iba de compras y se subía a un taxi, su Angel de la Guarda se tenía que ir en otro taxi.
…Este era un hombre tan guarro, tan guarro, tan guarro, que se rascó la muñeca y se encontró un reloj.
…Era una persona tan, pero tan miedosa, que cuando se veía al espejo gritaba.
…Exageraciones:Tiene más mensajes que el contestador del fugitivo. Es más peligroso que un tiroteo en un ascensor.
…Un codicioso estaba hablando con Dios y le pregunta:Dios, ¿cuánto es para ti un segundo?Y Dios le contesta:Mil años.¿Y un centavo?Mil pesos.Luego el codicioso le responde:Entonces, regálame un centavo.¡Espérame un segundo!
…Era una mujer tan pero tan bajita, que fue al hospital y no la dieron de alta.
…Era un hombre pero tan, tan, tan bajito, que era el último en saber que llovía.
…Había una vez un señora, muy, pero muy chica, que quería enfermarse a diario para que el doctor la diera de alta.
…Era una mujer tan, pero tan gorda, que cuando quiere ir al cine se tiene que alquilar la sala.
…Había dos hombres en el último piso de la estatua de la libertad y uno le dice al otro:Mira aquella mosca que va pasando por allá.Y el otro le dice:Yo no la veo, pero sí la escucho.
…Había una señora tan gorda, pero tan gorda, que cuando le tomaban una foto decía: Continuará.
…Era un hombre tan, tan, tan, pero tan alto, que en vez de tomar café con leche, tomaba café con Dios.
…Esta era una señora tan gorda, tan gorda, tan gorda, que una vez se hizo un vestido de flores y se acabó la primavera.
…Esta era una famila tan pobre, tan pobre, tan pobre, que por no tener, no tenían ni hambre.
…Era una mujer tan alta, tan alta, que tenía una nube en un ojo.
…Era tan educado, tan educado, que cuando una mujer desde su coche alargaba la mano por la ventanilla para indicar que iba a la izquierda, que se acercaba rápidamente y se la besaba.
…Era una señora tan gorda, pero tan gorda, que cuando se pesaba, la báscula le indicaba, «por favor, una persona a la vez».