…Era un gordo, tan gordo, pero tan gordo, que decía: «Continuará…»
…Era una señora tan fea, pero tan fea, que cuando fue a un concurso de feos le dijeron:«Lo sentimos, no aceptamos profesionales»
…Era una vez un señor tan rico, pero tan rico, que se lo comieron.
…Era una señora tan gorda, pero tan gorda, que cuando iba de compras y se subía a un taxi, su Angel de la Guarda se tenía que ir en otro taxi.
…Este era un hombre tan guarro, tan guarro, tan guarro, que se rascó la muñeca y se encontró un reloj.
…Era una persona tan, pero tan miedosa, que cuando se veía al espejo gritaba.
…Exageraciones:Tiene más mensajes que el contestador del fugitivo. Es más peligroso que un tiroteo en un ascensor.
…Un codicioso estaba hablando con Dios y le pregunta:Dios, ¿cuánto es para ti un segundo?Y Dios le contesta:Mil años.¿Y un centavo?Mil pesos.Luego el codicioso le responde:Entonces, regálame un centavo.¡Espérame un segundo!
…Era una mujer tan pero tan bajita, que fue al hospital y no la dieron de alta.
…Era un hombre pero tan, tan, tan bajito, que era el último en saber que llovía.
…Había una vez un señora, muy, pero muy chica, que quería enfermarse a diario para que el doctor la diera de alta.
…Era una mujer tan, pero tan gorda, que cuando quiere ir al cine se tiene que alquilar la sala.
…Había dos hombres en el último piso de la estatua de la libertad y uno le dice al otro:Mira aquella mosca que va pasando por allá.Y el otro le dice:Yo no la veo, pero sí la escucho.
…Había una señora tan gorda, pero tan gorda, que cuando le tomaban una foto decía: Continuará.
…Era un hombre tan, tan, tan, pero tan alto, que en vez de tomar café con leche, tomaba café con Dios.
…Esta era una señora tan gorda, tan gorda, tan gorda, que una vez se hizo un vestido de flores y se acabó la primavera.
…Esta era una famila tan pobre, tan pobre, tan pobre, que por no tener, no tenían ni hambre.
…Era una mujer tan alta, tan alta, que tenía una nube en un ojo.
…Era tan educado, tan educado, que cuando una mujer desde su coche alargaba la mano por la ventanilla para indicar que iba a la izquierda, que se acercaba rápidamente y se la besaba.
…Era una señora tan gorda, pero tan gorda, que cuando se pesaba, la báscula le indicaba, «por favor, una persona a la vez».
…Era una vez un hombre tan feo, tan feo, pero tan feo, que cada vez que la gente lo miraba, él les daba las gracias.
…Era tan educada, pero tan educada la señora que al abrir una lata de atún decía:¿Se puede?
…Era un hombre tan bueno, tan bueno, pero tan bueno, que subió al cielo sin haber muerto.
…Era una señora, tan pequeña, pero tan pequeña, que cuando se murió en lugar de irse al cielo se fue al techo.
…Era tan amarrete, pero tan amarrete, que cuando murió se fue al cielo a dedo.
…Era una señora tan gorda, tan gorda, tan gorda, que se hizo un vestido de flores y se acabó la primavera.
…Era un delincuente tan gordo, tan gordo que la policía no lo podía rodear.
…Era un hombre tan flaco, pero tan flaquísimo, que cuando se puso un traje de mil rayas le sobraban 999.
…¡Oye! ¿Qué hora es?Las doce.¡Que tarde!Haberme preguntado antes.
…Era un tren tan rápido, tan rápido, tan rápido, que llegaba a su destino 10 minutos antes de salir.