Solo que no tiene piernas

Chistes Crueles

Un joven muy bailador llega a una fiesta y no encuentra una pareja para bailar. En eso mira a una linda señorita que está en una mesa con sus padres y se dirige hacia ella.

“¿Me permitiría bailar?” le dijo el joven.

Los padres y la joven se miran entre si y le responden:

“Disculpe joven, lo que pasa es que la señorita no tiene piernas.”

El joven apenado responde:

“Perdóneme, pero no era mi intención ofender, no sabía lo de su estado, pero aun así quisiera bailar con ella, yo la sujetaría fuerte y así bailaríamos sin problemas.”

La señorita y sus padres aceptaron y los dos empezaron a bailar. Pero como la chica estaba muy pegada a las partes íntimas del joven, éste empezó a exitarse y ella también. Entonces él le propone a la chica estar en un lugar mas solo y ella le dice que en la parte trasera de la casa hay un árbol de mangos y que ahí puede ser.

Cuando están debajo del árbol de mangos, él le propone hacer el amor, pero no sabe como hacerlo. Ella le dice que la suba un poco para sujetarse de una de las ramas del árbol. Después de terminar, el joven la baja de la rama y la lleva a la mesa donde están los padres de la chica.

“Aquí está su hija, Señores. Gracias por todo.” dijo el joven.

Y los padres de la chica le responden: “Usted sí que es un caballero, noble, honesto, gentil…”

“No es para tanto”, interrumpe el joven.

“Claro que sí. Usted es el único que la ha traído hasta aquí. ¡Los demás me la han dejado colgada de la rama!”

Share Button
Chistes Crueles
El chiste del médico cruel

Una madre lleva al médico a su hijo. Cuando entran consulta, el médico ve que al niño le faltaba un brazo, rengueaba, era tuerto, encorvado, le faltaba una oreja y la mitad de la nariz, Entonces le dice a la madre: – Desnúdese y acuéstese en la camilla. Mientras tanto …

Chistes Crueles
El chiste cruel de la madre que pedía limosna

Estaba una madre y su hijo pidiendo limosna. Al pasar un señor, el hijo pidió una limosna.

Chistes Crueles
El chiste del marido enfermo

Pues este es el chiste de un matrimonio que iba por la calle y se encuentran con un amigo que se dirige al marido: – Hola, Luis. ¿Qué tal estás? – Mal, Pedro, tengo SIDA. Si. Fatal chico. Ya terminal. El médico me ha dado tres meses de vida.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies ACEPTAR

Aviso de cookies